S&P ha dado la puntilla, la furia se ha desatado en los mercados. Después de las vacilaciones de Alemania sobre las ayudas a Grecia, el Euro se encuentra en una situación inédita.
S&P ha rebajado el rating de la deuda griega hasta BB+, en perspectiva negativa. El riesgo de default quizás no es inminente, pero está más cerca que nunca. Si Moodys rebaja el rating de Grecia en los próximos días, el BCE no aceptaría deuda griega como colateral para pedir financiación... DOLOR, mucho dolor por doquier... empezando por los bancos griegos.










